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martes, 30 de noviembre de 2010

La baxada


N´Ast: Como ya desplicamos alguna vegada, el ganáu pue subise a dellos puertos altos dende unes feches concretes de primavera nes que s´abren pero, pa baxalo, nun suele haber dí especificáu, si non que depende del escosamientu´l pastu o l´arribu´l mal tiempu. Dalgún espera tantu que garrenlu ivernaes como la que vivimos y ye cuando atopamos imáxenes como la primera, el pastor llevando´l rebañu d´apurón pal pueblu, onde ye más fácil caltenelo cola herba que curose nos praos de siega y dalgo verde que siégase cuando torna a medrar el pastu. Nesti casu que güeyamos, l´esplazamientu ente puerto y aldea ye curtiu, polo que nun se fae parada intermedia; cuando ye más llargu, suel facese una estancia por una temporada en invernales a metada de camín (na semeya, los de Vierru, Tielve), onde hai almacenao dalgo xinta seca que sácase de finques averaes que puen segase en branu o bien puen pastiase nesta dómina. Cuando fínase esti recursu o les condiciones climátiques agafen, realízase la baxada definitiva al caseríu, dende onde en primavera fadrase el mesmu recorríu pero a la inversa. Un sistema centenariu con perbones resultancies y al que pa mi asemeyase´l de campos d´altor del montañismu himaláyicu ¿copia d´una tradición pastoril?
En Cast: Como ya explicamos alguna vez, el ganado puede subirse a algunos puertos altos desde unas fechas concretas de primavera en las que se abren pero, para bajarlo, no suele haber día específico, si no que depende del agotamiento del pasto o la llegada del mal tiempo. Alguno espera tanto que lo pillan invernadas como la que vivimos y es cuando encontramos imágenes como la primera, el pastor llevando al rebaño de emergencia para el pueblo, donde es más fácil mantenerlo con la hierba que se secó en los prados de siega y con algo de “verde” (hierba recién segada y que no se seca) que se corta cuando vuelve a crecer el pasto. En este caso que vemos, el desplazamiento entre puerto y aldea es corto, por lo que no se hace parada intermedia; cuando es más largo, suele hacerse una estancia por una temporada en invernales a mitad de camino (en la imagen los de Vierru, Tielve), donde hay almacenado algo de comida seca que se saca de fincas próximas que pueden segarse en verano o bien pueden pastarse en esta época. Cuando se termina este recurso o las condiciones climáticas empeoran, se realiza la bajada definitiva al caserío, desde donde en la primavera se hará el mismo recorrido pero a la inversa. Un sistema centenario con óptimos resultados y al que para mi se asemeja el de campos de altura del montañismo himaláyico ¿copia de una tradición pastoril?

4 comentarios:

Sara dijo...

Parece que puedo oir los cencerros bajando... Genial! Gracias por enseñarnoslo!
Un abrazo!

Anónimo dijo...

Llega un día en que la vida vuelve a resurgir. Coincide con la primavera; pero la primavera no es tal, hasta que resuenan los cencerros del ganado, subiendo por los caminos del Puerto.
Sin ganado, la montaña se queda desnuda.
En homenaje a los pastores, sus perros y rebaños.
Ricardo.

Anónimo dijo...

Pues sí, la montaña que conocemos no sería la misma sin la compañía de los esquilones. Gracies por la visita:
Toño

Jesús Del Valle dijo...

Hola Jose Antonio, aunque granadino me salen los genes asturianos de mis ancestros por los poros...Adoro tu tierra, vamos allí siempre que podemos a VILLAR DE VILDAS y CANGAS DE NARCEA(lo que más nos gusta) y como no a esa maravillosa GIJÓN (¡que gente!)y la parte Este más turística.
La foto de las vacas, maravillosa.
Saludos de un DEL VALLE.