En Cast: A los "señoritos de ciudad" (esto me lo dedica mi mujer), siempres col estrés y sin tiempo a parar, nos llama la atención la tranquilidad y el sosiego de la aldea después de comer. Mientras bajan un poco el sol y el calor para seguir con las tareas agrícolas, el pueblo se aletarga y una siestita es obligatoria. Y no importa con quién, como si es tu mayor enemigo. La cosa está clara: "ya nos perseguiremos luego, más descansados y al fresco del atardecerín".
martes, 9 de junio de 2009
Aselamientu (Tranquilidad)
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2 comentarios:
por dios que guapo ye eso!!!!
¿La semeya... o la siesta? je je je Encantau de saludate Manuel, un ababrazu
Toño
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