En Cast: Tradicionalmente el asociacionismo tuvo gran arraigo en Asturias. El nacimiento de la Junta General del Principado o las Juntas Obreras quizás sean los casos más conocidos pero, desde siempre, en las aldeas y los pueblos, los vecinos se juntaban lo mismo para compartir trabajos -las famosas sestaferias o estaferias en asturiano- que para tomar decisiones sobre pastos, límites, aguas, comunales... Estos últimos "conceyos" -reunión de vecinos en asturiano, aunque, ojo, por extensión se nombra así también a los municipios- se celebraban en casas-concejo o vecinales que tenían diferentes formas: desde las que estaban pegadas a la capilla del pueblo, como la de San Francisco en Lledías (Llanes), a las que se apoyaban sobre otra construcción popular, como la sorprendente de Alevia (el Valle Bah.u de Peñamellera/Peñamellera Baja), con el lavadero debajo, pasando por las que también eran la escuela o una simple casa más del pueblo sin nada que destacar. Hoy, en un mundo cada vez más global pero curiosamente más individualista, las "sestaferias" son un buen recuerdo y, las decisiones, llegan de la capital municipal o autonómica. No sería malo que las Administraciones potenciaran de nuevo los "conceyos"-reitero, usado aquí como junta vecinal, no como municipio- para que las parroquias puedan decidir en votación sobre sus problemas y su futuro, y no solo saber de ellas cada cuatro años: éso es democracia y lo demás, cuento.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Aconceyándose (Reuniéndose)
En Cast: Tradicionalmente el asociacionismo tuvo gran arraigo en Asturias. El nacimiento de la Junta General del Principado o las Juntas Obreras quizás sean los casos más conocidos pero, desde siempre, en las aldeas y los pueblos, los vecinos se juntaban lo mismo para compartir trabajos -las famosas sestaferias o estaferias en asturiano- que para tomar decisiones sobre pastos, límites, aguas, comunales... Estos últimos "conceyos" -reunión de vecinos en asturiano, aunque, ojo, por extensión se nombra así también a los municipios- se celebraban en casas-concejo o vecinales que tenían diferentes formas: desde las que estaban pegadas a la capilla del pueblo, como la de San Francisco en Lledías (Llanes), a las que se apoyaban sobre otra construcción popular, como la sorprendente de Alevia (el Valle Bah.u de Peñamellera/Peñamellera Baja), con el lavadero debajo, pasando por las que también eran la escuela o una simple casa más del pueblo sin nada que destacar. Hoy, en un mundo cada vez más global pero curiosamente más individualista, las "sestaferias" son un buen recuerdo y, las decisiones, llegan de la capital municipal o autonómica. No sería malo que las Administraciones potenciaran de nuevo los "conceyos"-reitero, usado aquí como junta vecinal, no como municipio- para que las parroquias puedan decidir en votación sobre sus problemas y su futuro, y no solo saber de ellas cada cuatro años: éso es democracia y lo demás, cuento.
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4 comentarios:
Tamién se aconceyaben baxu los robles como ye el casu del de Cofinu, onde se formó la "Xunta Pastos del Sueve"
Y de texos¡¡¡ vaya coses más guapes. El cosu ye que la xnte vuelva aconceyase.
Toño
Los caminos están perdiéndose, los lavaderos llenos de porquería, los molinos y muchas otras cosas tradicionales se desvanecen en el tiempo.
En los Ayuntamientos no hay dinero para todo.
Tenemos que recuperar las sextaferias (de "sexta feria", el viernes). Arreglaríamos cosas como las anteriores y uniríamos a nuestros vecinos. Arrimando el hombro se conoce mejor a la gente y se hacen amigos.
Ricardo
En Celoriu volvieron a la sextafeía ante la dejadez del ayuntamiento
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