

En Cast: Ya que hablamos de los bebederos, no podemos dejar olvidados los lavaderos, porque ¡que bonito es abrir el grifo y que salga agua! pero, hace unos añitos, la cosa no era tan fácil. En la época de nuestras bisabuelas, abuelas e incluso madres, las tuberías no llegaban a la mayoría de las casas y era un duro trabajo traer el líquido elemento necesario para las tareas domésticas en cubos y baldes. ¡Y no digamos nada de hacer la colada!: para eso eran estas construcciones...¡cuando las había!, si no, al río o reguero más próximo directamente. Esta desagradecida y dura, durísima labor, siempre correspondió a las mujeres: como ejemplo práctico, en un pueblín de Picos de Europa, encontramos a esta niñita lavando la ropa de su muñeca como le había contado su abuela que hacía ella en sus años mozos. La conservación de estos elementos arquitectónicos no es solo una cuestión de patrimonio etnográfico, tiene que ser un homenaje en memoria de las mujeres asturianas de antaño: ellas, con su entrega silenciosa y casi nunca reconocida, contribuyeron, tanto o más que los hombres, a forjar la asturias que conocemos.
2 comentarios:
Nel mio pueblu llamense llavanderos y seguramente nun será nel únicu
Otra demostración más de la riqueza lexicu que tenemos nel País. Gracies pola aportación y la visita:
Toño
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