

En Cast: Para aquellos que intentamos tener huerta alguna vez, nos da un poco de envidia sana ver imágenes como éstas que abundan por Asturias estos días, con el terreno de la quintana limpio, arado y plantado y el horreo preparado para almacenar una buena cosecha. Siempre estábamos metidos en mil cosas y terminaba el "proyecto" lleno de matojos o muerto de sed en un seco verano. O quizás olvidábamos la sabiduría que nuestros abuelos y padres querían transmitirnos a través de refranes que ellos mismos aprendieron de los suyos: "hasta la luna de Abril, nunca siembres el maíz", "en el último menguante de Abril, ten preparada la huerta y planta el cebollín (cebolla pequeña que luego da la grande al crecer)", "quien quiera coger abondo (=mucho en asturiano), que siembre hondo", "quien ara en mojado, pierde el tiempo y mata el ganado"... son algunos de los ejemplos de como oralmente se transmitían de forma sencilla y entretenida entre generaciones (muchas de ellas, por desgracia, no sabían ni leer ni escribir) fechas y técnicas para el éxito del trabajo. Pero sin duda, el principal, que aprendí de mi abuelo y no se me olvidó jamás es: "Dios y el cuchu (=estiercol en asturiano) pueden muchu, pero más el cuchu". Amén.
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