En Cast: La vida del ganadero dista muchas veces de ser lo bucólica y tranquila que pensamos. A las noches en vela por la espera del parto hay que unirles las horas pasadas en vigilar que el ternero se adapte al mundo recién conocido: que no sepa mamar él solo es frecuente. Entonces la ayuda del "padre adoptivo" es fundamental: primero ver que el ternero no puede solo, después acercarlo a la madre y enseñarle donde está el "asunto"; vamos, la ubre con las tetas (cuatro), todo ello aguantando con los cariños de la madre hacia el voluntarioso "padre". Una vez que la cosa está encaminada, ya solo queda meter una teta en la boca del ternero sacando un poco de leche para que sepa como funciona el sistema. Ya está; listo, y con la primera vez suele aprender y luego arreglarse solo, aunque hay que seguir vigilantes. En las fotos teneis todo el proceso, realizado por un experto en el tema como es Jose Amable: si por todos los terneros que lleva logrados sacar adelante le dieran un euro ya tendría un chalet en Mallorca. Y todo a pesar de las ideas para con los ganaderos de algunos políticos y sus asesores (Peridis y más de la misma raza) que deben pensar que la leche la da el tetra-brik.
jueves, 7 de mayo de 2009
¡Da-y de mamar que tien fame!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario