En Cast: Llega el calorín y comienzan a enseñarse otra clase de animalitos aborrecidos por muchos: los reptiles. Los que los encuentran, reaccionan de muchas maneras: unos salen corriendo; otros, como mi mujer con las culebras, dan un grito que como te coja desprevenido, uno entiende lo que se siente en un infarto. Algunos, les hacemos fotos (como a este macho adulto de lagartija serrana -iberolacerta monticola- en el Babú, Sueve) y otros los cojen para contarles las escamas... lo que no hay que hacer jamás jamás es liarse a bastonazos con ellos como hace algún insensato al que no le gustan. Muy guapos no serán, pero cumplen su función. Si nos llaman la atención, seguimos nuestro camino y listo, cada uno por su lado.
jueves, 28 de mayo de 2009
Al solín
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2 comentarios:
Coño, pues a mi parecenme muy guapos. ¿O esi macho de lagartija serrana, que por cierto afotaste muy bien, nun ye un bichu guapu?
un saludo
A min paezme perguapu, con un colorín acoyonante. Pero como pa gustos hai collores... la mi muyer ponse a seis metros y con culiebres a 25. Un saludu y munches gracies pola visita David.
Toño
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