En Cast: Para seguir con las cosas que es mejor echarles un ojo de lejos, hoy traemos un reptil con el que no hay que andarse con cuentos: la víbora seoanes cantábrica (Vipera seoani cantabrica). Esta sub-especie se da en los Picos de Europa y algunos lugares de la Cordillera. La picadura es muy dolorosa y mortal en casos excepcionales por lo que, como siempre en estas ocasiones, para la foto tiramos de zoom y cuando levantó la cabeza y nos miró un poco mal, la dejamos a lo suyo y nosotros seguimos ruta. Decir que estos bichos suelen ser pacíficos y se dan a la retirada salvo que se sientan en peligro sin escape, que es cuando se defienden. Es por ésto por lo que no conviene meterles la mano, como hace algún bloguero loco de los que recomendamos aquí al lado, y vigilar de vez en cuando nuestras pisadas, no solo por las piedras.
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martes, 5 de julio de 2011
Más que piedres
En Cast: Para seguir con las cosas que es mejor echarles un ojo de lejos, hoy traemos un reptil con el que no hay que andarse con cuentos: la víbora seoanes cantábrica (Vipera seoani cantabrica). Esta sub-especie se da en los Picos de Europa y algunos lugares de la Cordillera. La picadura es muy dolorosa y mortal en casos excepcionales por lo que, como siempre en estas ocasiones, para la foto tiramos de zoom y cuando levantó la cabeza y nos miró un poco mal, la dejamos a lo suyo y nosotros seguimos ruta. Decir que estos bichos suelen ser pacíficos y se dan a la retirada salvo que se sientan en peligro sin escape, que es cuando se defienden. Es por ésto por lo que no conviene meterles la mano, como hace algún bloguero loco de los que recomendamos aquí al lado, y vigilar de vez en cuando nuestras pisadas, no solo por las piedras.
jueves, 28 de mayo de 2009
Al solín
En Cast: Llega el calorín y comienzan a enseñarse otra clase de animalitos aborrecidos por muchos: los reptiles. Los que los encuentran, reaccionan de muchas maneras: unos salen corriendo; otros, como mi mujer con las culebras, dan un grito que como te coja desprevenido, uno entiende lo que se siente en un infarto. Algunos, les hacemos fotos (como a este macho adulto de lagartija serrana -iberolacerta monticola- en el Babú, Sueve) y otros los cojen para contarles las escamas... lo que no hay que hacer jamás jamás es liarse a bastonazos con ellos como hace algún insensato al que no le gustan. Muy guapos no serán, pero cumplen su función. Si nos llaman la atención, seguimos nuestro camino y listo, cada uno por su lado.
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