En Cast: Si nos llaman la atención algunas construcciones del hombre, no van a ser menos otras naturales descubiertas en nuestras caminatas. En un humilde e incomprendido tojo o en una desaprovechada retama puede aparecernos esta “catedral” de un insecto: la avispa papelera (Polistes dominulus [=gallicus]). El por qué del nombre es fácil de deducir: su delicado avispero parece hecho de papel. También es fácil saber que celdillas están ocupadas porque se ven tapadas o destapadas según tenga larva o no (en el de la imagen ninguna está ocupada). Pero ¡ojo! mirar de lejos y fotos con zoom, que la mala leche cuando pican no se la quita nadie.
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viernes, 1 de julio de 2011
Arquitectura ñatural
En Cast: Si nos llaman la atención algunas construcciones del hombre, no van a ser menos otras naturales descubiertas en nuestras caminatas. En un humilde e incomprendido tojo o en una desaprovechada retama puede aparecernos esta “catedral” de un insecto: la avispa papelera (Polistes dominulus [=gallicus]). El por qué del nombre es fácil de deducir: su delicado avispero parece hecho de papel. También es fácil saber que celdillas están ocupadas porque se ven tapadas o destapadas según tenga larva o no (en el de la imagen ninguna está ocupada). Pero ¡ojo! mirar de lejos y fotos con zoom, que la mala leche cuando pican no se la quita nadie.
martes, 22 de febrero de 2011
Truébanos d´antañu
En Cast: En el invierno llega la calma a la Naturaleza y aprovechamos para hacer cosas que en otras épocas serían más complicadas, como acercarse a estos “truébanos”, “trobos”, “casellos” o “cubos”, que es la forma de nombrar en Asturias a estas viejas colmenas artesanales. Lo que primero nos sorprende es no tener que saltar ningún “cortín”; vamos, el muro que los proteje en el Occidente del ataque de los golosos osos, ya que éstos, de momento, no los hay en el Oriente. Luego, observamos los materiales y, como siempre, constatamos la utilización de los que están más al alcance de la mano: troncos huecos (“cabornios”) enteros o en trozos, al igual que tablas secas, en estos dos últimos modelos unidas las partes con barro o algo semejante. De tapa, llamada “calduya”, una piedra lisa (“llábana”), una sencilla tabla o unas tejas y, como remate, la puertita que parece de la casa del Trasgu, apropiada para mirar si los panales ("bozones") llegan al suelo porque éste es uno de los problemas que tienen estas construcciones: las celdillas (“fozones”) tienen que sujetarse a unas varas fijas (“fustes”, “crucetes” o “xueces”) que no permiten tantear hasta donde alcanzan. Si abrimos la “calduya” y comenzamos a sacar cera y miel (“esmelgar”) podemos encontrarnos con que las abejas no alargaron la reserva hasta el fondo, dejando el enjambre sin alimento, con lo que terminamos con la colonia. El buen apicultor mira por arriba (por la “calduya”) y por abajo (por la puerta) para calcular lo que puede sacar sin peligro. Esta es la ventaja de las colmenas modernas: con los cuadros móviles es más fácil comprobar la cantidad de néctar y repartirlo. Algunas veces, aunque fastidia decirlo, lo tradicional no es lo mejor...
viernes, 4 de junio de 2010
Insectos y cuernos
En Cast: Leer y conocer. Eso siempre hace que uno se vuelva más observador y repare en cosas que antes no le gustaban o le pasaban desapercibidas. En este caso, mirando alguno de los blogs que proponemos a la derecha, son los insectos (“paparraxos” en algunos sitios en asturiano) los que comienzan a llamarnos la atención, venciendo incluso la repulsa que pueden darnos algunas veces. Un comienzo lo tenemos en este cerambycido, Prionus coriarius, un longicorne, del que los amigos expertos nos cuentan que tenemos que fijarnos en su llamativa cornamenta: los anillos nos ayudan a identificarlo. Envejeciendo y aprediendo.
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