En Cast: Otra de las señas de identidad de la aldea asturiana que está desapareciendo. La despoblación, la generalización de los coches en los pueblos y la pequeña mejora de las vías de comunicación con la ciudad hacen que poco a poco vayan cerrando. El Gobiernín está dando subvenciones para que algunos puedan sobrevivir y adaptarse a las nuevas leyes, pero terminan siendo locales de "nueva expresión" sin alma. Hoy quiero enseñaros uno de los de verdad, Casa Victor, en Agüelle, a 3 kms. de Villaviciosa. Lo mismo puedes echar la partida que tomar un bacardí-pesi, comprar una lata de sardinas que tomar un café, eso sí, sin leche: solo y de pote pero con gotas si quieres. Y por supuesto la agradable charla con la dueña y los parroquianos. De postre: bonitas vistas del Sueve... y de la Ría de Villaviciosa, pero esas dejo que las descubráis vosostros.
martes, 31 de marzo de 2009
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sábado, 28 de marzo de 2009
La Cruz del Pienzu (IX)
N´Ast: Nun empodía finar esta monografía sin presentavos a los personaxes que fixeren posible esta hestoria, la familia Victorero: ellos financiaron les tres estremaes cruces que se fincaren nel Pienzu y ocupárense de manteneles mientres vivieren. Llastrinos emigraos a México, onde fixeren bona bayura, nun duldaren al tornar apolmonaos pola Revoltia Mexicana en facer tol bien que pudieren pol so pueblu. Yeren tamién abondo inxeñosos y entamadores: lo mesmo forxaben un xuegu qu´una máquina. El xuegu agüéyase nes dos primeres semeyes d´enriba, nes que ta la propia familia Victorero chando una partía: el Xuegu de Balandros, enriba un planu de la badía de Llastres d´un metru cuadrau que cuídase na Casa´l Pescador del mesmu pueblu. La máquina yera pa liar pitos (nel estanco "Casa Mero", en La Villa, podéis vela): poníase´l papel nun llau y el tabacu n´otru, dábase una palanca y surdía´l pitu fechu, dalgo novedoso pa la dómina, lo que yos valió buenes perres cola so venta. Perres que, comu diximos, nun duldaben gastar pol bien del so pueblu: na tercera semeya, agüéyase la biblioteca que montaren pal esfrute de los sos vecinos. O en guetar enfluencies p´algamar la meyora´l puertu. Ye más: cuandu morrió la cabera hermana, dexó la casa familiar a les monxes pa facer una escuela. Esta xente, que tantu fizo por un de los pueblos perguapos y señalaos d´Asturies, bien merita esti piqueñu homenaxe, comu bien merita una placa nel Pienzu (indrúxulo: entá nun la tienen) n´alcordanza d´ellos y d´esta hestoria.
En Cast: No podía terminar esta monografía sin presentaros a los personajes que hicieron posible esta historia, la familia Victorero: ellos financiaron las tres diferentes cruces que se plantaron en el Pienzu y se ocuparon de mantenerlas mientras vivieron. Lastrinos emigrados a Méjico, donde hicieron una buena fortuna, no dudaron al volver obligados por la Revolución Mejicana en hacer todo el bien que pudieron por su pueblo. Eran también muy ingeniosos y emprendedores: lo mismo inventaban un juego que una máquina. El juego se ve en las dos primeras fotos de arriba, en las que la propia familia echa una partida: el Juego de Balandros, sobre un plano de la bahía de Lastres de un metro cuadrado que se conserva en la Casa del Pescador del mismo pueblo. La máquina era para liar cigarrillos (en el estanco "Casa Mero" de Villaviciosa se puede ver una): se ponía el papel en un lado y el tabaco en otro, se daba a una palanca y salía el cigarro terminado, algo novedoso para la época, lo que les valió un buen dinero con su venta. Dinero que , como dijimos, no dudaban en gastar en beneficio de su pueblo: en la tercera foto se ve la biblioteca que financiaron para el disfrute de sus vecinos. O en buscar influencias para lograr la mejora del puerto. Es más: cuando murió la última hermana, dejó la casa familiar a las monjas para fundar un colegio. Esta gente, que tanto hizo por uno de los pueblos más hermosos e importantes de Asturias, bien merece este pequeño homenaje, como bien merece una placa nel Pienzu (incomprensible: todavía no la tienen) en recuerdo suyo y de esta historia.
En Cast: No podía terminar esta monografía sin presentaros a los personajes que hicieron posible esta historia, la familia Victorero: ellos financiaron las tres diferentes cruces que se plantaron en el Pienzu y se ocuparon de mantenerlas mientras vivieron. Lastrinos emigrados a Méjico, donde hicieron una buena fortuna, no dudaron al volver obligados por la Revolución Mejicana en hacer todo el bien que pudieron por su pueblo. Eran también muy ingeniosos y emprendedores: lo mismo inventaban un juego que una máquina. El juego se ve en las dos primeras fotos de arriba, en las que la propia familia echa una partida: el Juego de Balandros, sobre un plano de la bahía de Lastres de un metro cuadrado que se conserva en la Casa del Pescador del mismo pueblo. La máquina era para liar cigarrillos (en el estanco "Casa Mero" de Villaviciosa se puede ver una): se ponía el papel en un lado y el tabaco en otro, se daba a una palanca y salía el cigarro terminado, algo novedoso para la época, lo que les valió un buen dinero con su venta. Dinero que , como dijimos, no dudaban en gastar en beneficio de su pueblo: en la tercera foto se ve la biblioteca que financiaron para el disfrute de sus vecinos. O en buscar influencias para lograr la mejora del puerto. Es más: cuando murió la última hermana, dejó la casa familiar a las monjas para fundar un colegio. Esta gente, que tanto hizo por uno de los pueblos más hermosos e importantes de Asturias, bien merece este pequeño homenaje, como bien merece una placa nel Pienzu (incomprensible: todavía no la tienen) en recuerdo suyo y de esta historia.
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jueves, 26 de marzo de 2009
La Cruz del Pienzu (VIII)
N´Ast: En Payares de 1967 asocede un nuevu desastre: una fuerte terbulina del sudoeste con ventarrones d´unos 150 kms/h baltió la Cruz reblandiándola a 1 m. del tarrén. Nel branu de 1968, de nuevo con perres de los Victorero, abatanose en llevantala "Talleres Alqui", de El Berrón, afitándola con cuatro cables de 15 mts. de llongura que baxen dende´l cruceru al tarrén. En 1994 casquen dos d´estos cables (como agüeyase na semeya que ye d´esi añu) y nel metal empecipia asomar roñu (lleva 50 años careciendo albentestate) poro, de xeitu urxente en Xunu del mesmu añu, el Conceyu Colunga apreba un presupuestu 70.000 ptes. (421 €) pa facer los amaños y da-y una pintura de tratamientu al metal. Entreguense-y estes perres a Protección Civil qu´en Avientu acuriosa los cuatro cables pero de la pintura nun se conoz nada hasta güei ¡qu´escamón! Ye d´aguardu que los Organismos competentes y los qu´apañense d´ella como repetidor (ente ellos Protección Civil) sepan caltenela y allendala pa que siga ehí, a güeyu de tóos, tantu dende tierra como dende la mar, y nun güelva estampase escontra la recia roca caliar del Sueve.En Cast: En Noviembre de 1967 ocurre una nueva catástrofe: un fuerte temporal del sur-oeste con vientos de hasta 150 kms./h derriba la Cruz doblándola a 1 m. del suelo. En el verano de 1968, de nuevo con financiación de los Victorero, se ocupa de levantarla "Talleres Alqui", de El Berrón, asegurándola con cuatro cables de 15 mts. de longitud que bajan desde el crucero al suelo. En 1994 dos de estos cables se rompen (como se ve en la foto de ese año) y el metal empieza a mostrar deterioro (lleva 50 años sufriendo a la intemperie) por lo que de modo urgente, en Junio del mismo año, el Ayuntamiento de Colunga aprueba un presupuesto de 70.000 ptas. (421 €) para llevar a cabo los arreglos y dar un tratamiento de pintura al metal. Se entrega este dinero a Protección Civil que en Diciembre coloca los cuatro cables nuevos pero de la pintura nada se sabe hasta hoy ¡que sospechoso! Esperemos que los Organismos competentes y los que se aprovechan de ella como repetidor (entre ellos Protección Civil) sepan mantenerla y cuidarla para que siga ahí, a la vista de todos, tanto desde tierra como desde la mar, y no vuelva a estrellarse contra la dura roca caliza del Sueve.
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martes, 24 de marzo de 2009
La Cruz del Pienzu (VII)

N´Ast: Güei cinca romería: la qu´armose´l 18 Setiembre de 1955 pa naugurar la cruz d´anguañu. Fueren milenta vecinos de tola rodalada, como güeyamos nes semeyes, munchos de los cuales collaboraren nel tresporte les 148 pieces y 132 torniellos que sumen un total de 1.112 Kgs. Esta vegada escontrose nel construyimientu una solidez qu´afitare la llonxevidá la cruz: una basa formigón de 18 mts. cúbicos forrada de piedres (éstes obra de canteros de Cuadonga) na que metiérense 2 mts. de la cadarma fierru. Apaecía un sistema fenetivu, pero´l futuru aportaríe nuevos empapiellos... En Cast: Hoy toca fiesta: la que se montó el 18 de Septiembre de 1955 para inaugurar la cruz actual. Acudieron miles de vecinos de toda la comarca, como vemos en las imágenes, muchos de los cuales habían colaborado en el transporte de las 148 piezas y 132 tornillos que suman un peso total de 1.112 Kgs. Esta vez en la construcción se buscó una solidez que asegurase la longevidad de la cruz: una base de hormigón de 18 mts. cúbicos forrada de piedras (éstas obra de canteros de Covadonga) en la que se introdujeron 2 mts. del armazón metálico. Parecía un sistema definitivo, pero el futuro traería nuevos disgustos...
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sábado, 21 de marzo de 2009
Primavera y pumares


N´Ast: A la fin aportó. Ya tábamos: "aaaayyy qu´ivernu más xenxu ¡cuando finará!". Pues acabose, aportó la primavera ¡y de que xeitu!. Lo bonu d´alendar n´estes llatitudes ye que toles estaciones son estremaes, cada cuala perguapa. Presonalmente, igual destaco un pelín la primavera: medren los díes, hay más lluz, fae calorín ensin pasase, presta pasiase a l´atapecer... pero sobre tou, españa la ñatura, florien los árboles. Nun tenemos les cerezales del Jerte, ni los almendros de Murcia, pero tenemos los pumares d´Asturies. Esti añu cinca manzana, asina qu´agüeyaremos les pumaraes coronaes de pétalos blanqui-rosas. Y si´l tiempu vien bonu pa ella, l´añada sedrá meyor y la primavera prósima tendremos menos flores (añu de menos manzana pola vecería) pero bon xugu d´esi que nos vuelve tochos: la sidre. Pero buenu, eso la primavera que vien, ésta ¡mira-yme pa les pumaraes!. Que les semeyes vos aliten.En Cast: Al fin llegó. Ya estábamos: "aaaayyy que invierno más duro ¡cuando acabará!". Pues se acabó, llegó la primavera ¡y de que manera!. Lo bueno de vivir en estas latitudes es que todas las estaciones son diferentes, cada cual más hermosa. Personalmente, igual destaco un poco más la primavera: crecen los días, hay más luz, hace calor sin pasarse, disfruta uno paseándose al atardecer... pero sobre todo, estalla la naturaleza, florecen los árboles. No tenemos los cerezos del Jerte, ni los almendros de Murcia, pero tenemos los manzanos de Asturias. Este año toca manzana, así que veremos los manzanales coronados de pétalos blanqui-rosas. Y si el tiempo viene bueno para ella, la cosecha será mejor y la próxima primavera tendremos menos flores (año de menos manzana por la "vecería"-un año cosecha otro no) pero buen jugo de ese que nos vuelve locos: la sidra. Pero bueno, eso la primavera que viene, ésta ¡miradme para los manzanos!. Que las fotos os animen.
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jueves, 19 de marzo de 2009
La Cruz del Pienzu (VI)

N´Ast: Agora dalgunes notes sobre la Cruz del Pienzu d´anguañu. Ya dixéremos que´l primer tramu de cruz fincárase nel inviernu de 1954 y que na primavera de 1955 (31 de Mayu) 300 voluntarios de pueblos de la rodiada subieren les pieces y torniellos que faltaben en partíes d´un galipu por persona. Equí tenemos a los voluntarios de Lliberdón nel Altu La Llama, coles pieces que yos tocaren, preparaos pa subir al Pienzu por Espineres (primera semeya). Daquella nun esistía la pista qu´anguañu allana l´accesu, polo que yera llabor abegosa polo pindio y el pesu. Poro nun ye raro la face de gociu d´esta xente nel Pienzu, al pie de la base de la futura cruz: col so puxu de valdre un de los finxos del Oriente d´Asturies coyía forma. En Cast: Ahora algunas notas sobre la Cruz del Pienzu actual. Habíamos comentado que el primer tramo de cruz se plantó en el invierno de 1954 y que en la primavera de 1955 (31 de Mayo) 300 voluntarios de los pueblos de los alrededores subieron las piezas y tornillos restantes en lotes de 5 kgrs. por persona. Aquí tenemos a los voluntarios de Libardón en el Alto de la Llama, colas piezas que les tocan, preparados para ascender al Pienzu por Espineres (primera foto). Entonces no existía la pista que hoy día facilita el acceso, por lo que era una labor difícil por lo empinado y el peso. Por eso no es de extrañar la cara de júbilo de estas personas en el Pienzu, al pie de la base de la futura cruz: con su esfuerzo desinteresado uno de los hitos del Oriente de Asturias tomaba forma.
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martes, 17 de marzo de 2009
La Cruz del Pienzu (V)
N´Ast: Escaciplando nel archivu de la familia Granda, apaecieron unes semeyes que nos permiten amestar unes notes a la hestoria qu´entailamos de la Cruz del Pienzu. Bueno, gracies al archivu de la familia y a la manuda alcordanza d´Enrique Granda, paisano onde los haya y guardián de la hestoria de Llastres y la rodiada, llabor heriedada pola so fía Carmen (gracies fonderes a los dos). Güei volvemos a 1914, cuando tras el determín de los Victorero Lucio de fincar una cruz nel Puertu Sueve, una comisión de ganaderos y autoridades guetaba el meyor sitiu pa entaramingala. Pues equí los agüeyamos nuna campera´l Sueve no que debe ser un respiru de la so llabor, pues si nos fixamos nel medio la semeya tan ¡con gaita y toná!. Que bien suena la gaita nos nuesos montes: nel 1914, güei y siempre. En Cast: Revolviendo en el archivo de la familia Granda, aparecieron unas fotos que nos permiten añadir unas notas a la historia que contamos de la Cruz del Pienzu. Bueno, gracias al archivo de la familia y a la explendida memoria de Enrique Granda, paisano donde los haya y guardián de la historia de Lastres y alrededores, labor heredada por su hija Carmen (gracias sinceras a los dos). Hoy volvemos a 1914, cuando tras la decisión de los Victorero Lucio de plantar una cruz en el Puerto Sueve, una comisión de ganaderos y autoridades buscaba el mejor sitio para colocarla. Pues aquí los vemos en una pradera del Sueve en lo que debe ser un respiro en su labor, pues si nos fijamos en el centro de la foto están ¡con gaita y tonada!. Que bien suena la gaita en nuestros montes: en 1914, hoy y siempre.
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